La Eucaristía

Quinto Misterio Luminoso – La Eucaristía

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Meditación

Nosotros experimentamos una pena enorme en esta vida precisamente porque nos olvidamos de las cosas.  Jesús instituye la Eucaristía para hacer inolvidable su amor por nosotros.  Durante la Ultima Cena, Jesús elige un pedazo de pan para convertirse en su cuerpo, para demostrar su deseo de hacer lo mismo con nuestra pequeñez.  En la Eucaristía se nos da El mismo, para que el Hijo de Dios esté siempre dentro de nosotros, alimentando nuestra certeza.  Jesús en la Eucaristía se convierte en nuestra compañía – Pan – con nosotros.  Esa pertenencia toma la forma de sacrificio: el ofrecimiento de nuestro propio yo para poder ganar nuestro verdadero yo a través del encuentro con una Verdad más allá de nosotros mismos. El Jesús que muere durante la Pasión para convertirse en el Cristo Salvador a través de la Resurrección y a través del Amor del Padre que transforma.  El sacrificio de la Eucaristía asegura que la memoria de Cristo penetre todo cuanto nosotros amamos para que nuestro amor sea más verdadero.  La Presencia Real de Cristo en el Santísimo Sacramento nos despierta y nos mantiene atentos.  Para poder ser plenamente concientes de nuestro verdadero yo es necesario reconocer que el Padre es quien nos creó y nos mantiene.  La Eucaristía nos recuerda que Dios nos posee y que la comunión nos llena con alegría y con paz.

La Institución de la Eucaristía

Oración

Jesús, hijo de María, tú traspasaste a tus discípulos, en un acto que sobrepasa nuestro entendimiento humano, el regalo de tí mismo, bajo la apariencia del pan y el vino, y estableciste una orden de sacerdotes para asegurar que este misterio permanezca hasta el día en que tú retornes en gloria.  Enséñanos a amar el regalo y misterio del sacerdocio y motivar a los jóvenes a responder a la vocación que tú implantas en todos los corazones.

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Lectura
Mateo 26, 26-30
Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: “Tomen, coman, éste es mi cuerpo”. Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: “Beban de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados. Y les digo que desde ahora no beberé de este producto de la vid hasta el día aquel en que lo beba con ustedes, nuevo, en el Reino de mi Padre”.

2 thoughts on “La Eucaristía

  1. El Santo Rosario es una de mis oraciones favoritas. Gracias por poner a nuestra disposición este hermoso subsidio a los devotos este santo ejercicio de piedad que tan grandes bendiciones nos alcanzan de Dios a través de María

  2. Bendito Dios, gracias por este sitio, pude hacer mi rosarito en compañia de ustedes y todos los demás fieles que lo hemos visitado, Dios los bendiga!
    saludos desde Colombia
    Kike

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